Entre las muchas obras que Giovanni Pico della Mirandola escribió durante su corta vida destaca un texto breve, apenas siete páginas conocidas tras su muerte como Oratio de hominis dignitate , aunque en realidad no fue sino la introducción que tenía pensada para el debate romano de sus 900 tesis. Recurriendo al Génesis, Pico abre su Discurso narrando cómo el hombre fue creado por el supremo hacedor, Dios, un demiurgo que teniendo a mano el universo de los arquetipos eternos va poniendo orden al caos y, a la vez, creando todos los seres vivos. Cuando el demiurgo notó que había agotado todos los modelos de que disponía para formar el cosmos y aún no había creado a un ser capaz de comprender su inmensidad y dar razón de él, se vio necesitado de crear desde la nada a aquel viviente, el ser humano. Y lo creó sin condicionamientos, sin una naturaleza en la que fijarse, ni siquiera a su imagen y semejanza según la tradición bíblica, sino que le dio un aspecto propio, indefinido, incompl...
Denota la posibilidad de que ocurra o sea cierto lo que se expresa