El argumento en contra de lo que John Searle denomina «inteligencia artificial fuerte» es parte de una posición más amplia en lo que respecta a la relación mente-cuerpo. La tesis central de la inteligencia artificial fuerte es que los procesos realizados por una computadora son idénticos a los que realiza el cerebro, y por lo tanto se puede deducir que, si el cerebro genera consciencia, también las computadoras deben ser conscientes. Mientras que el sentido común nos presenta como seres racionales, conscientes y libres, la ciencia nos informa que el universo en el que operamos, y que constituimos, es un agregado de partículas inconscientes. ¿Qué sabemos del cerebro, punto de unión entre nuestra mente y el mundo físico? Muy poco. En los últimos tiempos se abre paso una atrevida analogía que relaciona el cerebro con un ordenador digital. Algunos científicos postulan que las máquinas pueden, o podrán, pensar. ¿Resolverá la Inteligencia Artificial los problemas planteados por l...
Denota la posibilidad de que ocurra o sea cierto lo que se expresa