Un hombre emprende el camino desde sus orígenes hacia un futuro que es desenlace y, también, un inhóspito más allá donde no hay Dios, apenas ángeles y recuerdos. Esta travesía de ecos dantescos es el hilo que hilvana los tercetos de Puerto oscuro , una obra que, concebida como un único y extenso poema dividido en cuarenta y cinco secciones, medita en torno al flujo de la vida, los finales, y las tensiones entre un pasado tangible y un futuro siempre incierto. Con sus versos límpidos y de aparente simplicidad, Mark Strand fluye con elegancia entre lirismo y narración, dejando que la extrañeza irrumpa allí donde parece haber apenas una historia banal; mientras que con su agudo y característico sentido del humor conspira contra el dolor de la perdida y la muerte, y desbarata los impulsos elegíacos del poema. Contenida y elocuente al mismo tiempo, trascendente y capaz también de rezumar una agradable ligereza, Puerto oscuro es una de las piezas fundamentales e...
Denota la posibilidad de que ocurra o sea cierto lo que se expresa